Para Rubio y Dosil (1994) en los
estudios actuales sobre vejez e inteligencia se enfatiza la posibilidad de un
crecimiento estructural continuado, y de una reorganización adaptativa en donde
la noción de evolución cultural está sustituyendo a la de evolución biológica,
que concebía la adultez y senectud como la suspensión del crecimiento
desarrollo. Desde su punto de vista, la tradicional visión monolítica de la
inteligencia debe ser sustituida por otra que implique multidimensionalidad,
multidireccionalidad, variabilidad interindividual y plasticidad
intraindividual, lo cual implica:
o
Partir de un
análisis de múltiples habilidades mentales con propiedades estructurales
distintas.
o
Considerar que
existen distintos patrones de cambio.
o
Admitir que se dan
grandes diferencias en los patrones del curso vital de los individuos.
o
Tener en cuenta
que existe una clara evidencia empírica de la modificabilidad.
Por otra parte, preguntarse si la inteligencia cambia con la
edad, es preguntarse si cambia el producto del funcionamiento cognitivo o si lo
hace la capacidad de adaptación a situaciones nuevas con el paso del tiempo.
Deberíamos tener en cuenta que si las personas mayores han sido capaces de
adaptarse a las diferentes situaciones y condiciones en las que han
desarrollado su ciclo vital, ¿no están demostrando en cierta medida que son inteligentes?,
independientemente de que existan una serie de deterioros o de elementos de
difícil adaptación.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario