La actividad sexual del anciano puede estar
influida por un grupo de factores que incluso pueden hacerla desaparecer, entre
que se encuentran:
- La
falta de pareja. Esta es la causa que más provoca abstinencia sexual,
sobre todo en la mujer (recordar que los hombres mueren 7 años antes como
promedio que la mujer), y la sociedad actual no aprueba que ella trate de
buscar una nueva pareja, por lo que el entorno social las coloca fuera del
juego.
- La
monotonía de las relaciones sexuales (hacer siempre lo mismo y de la misma
manera).
- Los
problemas de comunicación (solo se tratan problemas de la casa, el trabajo
y la subsistencia), y no se conversa sobre los temas íntimos que puedan
hacer resurgir la intimidad de la pareja.
- La
salud física es otro factor importante, pues pueden ser innumerables las
enfermedades y los tratamientos médicos que mediaticen las posibilidades
sexuales.
- Según
haya sido la vida sexual cuando joven, así será la sexualidad del adulto
mayor (si era poco dado a la sexualidad, ahora será un anciano sin ella).
- Las
condiciones de la vivienda. Nuestra sociedad es filocéntrica, es decir,
educa a sus miembros en el pensamiento de que todo debe supeditarse en
función de los hijos. En el caso del adulto de la tercera edad esta
obligación se duplica, pues debe ocuparse de hijos y nietos, y en nuestras
casas por lo general coinciden 3 generaciones, en las que los adultos
mayores generalmente comparten sus habitaciones con otras personas, pues
no se piensa necesiten privacidad, lo cual no es lógico.
Para disfrutar de una vida sexual plena en la
tercera edad solo hay que cumplir 3 condiciones:
- Tener
un estado de salud razonablemente bueno.
- Estar
interesado en la sexualidad.
- Tener
una pareja que le resulte interesante.
Ser una persona de la tercera edad no significa
estar oprimida sexualmente. La conducta sexual en esta época, aunque no
imposible fisiológicamente ni despreciable emocionalmente, está definitivamente
restringida por la cultura de la sociedad actual. Debe propagarse la idea de
que la sexualidad en la tercera edad es algo bueno y necesario si se desea
