martes, 22 de octubre de 2013

El tren de la intervención cognitiva.


Se puede y se debe trabajar por la mejora en la ejecución en memoria en el proceso de envejecimiento. La intervención cognitiva ha demostrado fehacientemente su utilidad para mantener las capacidades cognitivas de las personas mayores a lo largo del tiempo. Esta intervención no debe ser reduccionista sino funcionar a modo de una locomotora que, de forma global y multidisciplinar ayuda al mantenimiento de la memoria y, a modo de arrastre, del resto de las funciones cognitivas.


Uno de los elementos fundamentales es proporcionar al mayor el combustible necesario para que su máquina cognitiva continúe su avance. Parece existir una relación entre un buen estado físico y el funcionamiento ejecutivo, cognitivo (Colcombe & Kramer, 2003).


Así, el objetivo de la intervención en el estado físico es el aumento de la actividad neuronal, el ajuste del estado cardiovascular y, consecuentemente, el aumento de la plasticidad cortical. Una manera de lograr esto es el fomento de actividad física y, específicamente, la realización por parte del mayor de ejercicios de tipo aeróbico.


Las características del programa son la interdisciplinaridad entre las diferentes modalidades de intervención (cognitiva, Social, Neurológica y Funcional), La motivación y fomento de emociones positivas en el mayor, la Adaptación individual a las capacidades del mayor y partir de una metodología científica que permita de forma constante la evaluación de la eficacia del programa.


§  Colcombe S. y Kramer A.F. (2003). Fitness effects on the cognitive function of older adults: a meta-analytic study. Psychological Science, 14, 125–130.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario