domingo, 27 de octubre de 2013

Delimitación explícita de la sabiduría


Las teorías psicológicas explícitas de sabiduría se refieren a las construcciones teóricas del concepto, a la operativización cuantificable del término así como a la identificación de antecedentes, variables correlativas y consecuencias y conceptos relacionados.

Dentro de este tipo de teorías, uno de los primeros autores en acercar el término sabiduría a la vejez fue Erikson. De la propuesta de Erikson, caracterizada por la existencia de ocho fases que abarcan todo el ciclo vital y que se traducen en forma de conflicto, vamos a centramos en de la última: integridad versus desesperación, y en sus implicaciones tanto en el proceso de maduración y envejecimiento como para el desarrollo de la sabiduría.

Según Erikson en la última etapa de la vida solamente la persona que ha cuidado de cosas y de personas, que se ha adaptado a sus triunfos y a sus desilusiones, será capaz de resolverla con éxito. Así, define el concepto de integridad como la aceptación del propio y único ciclo de vida como algo que debía ser y que, necesariamente, no permitía sustitución alguna.

Para este autor la persona es consciente de que existen diferentes estilos de vida, pero está lista para defender la dignidad de su propio estilo, porque sabe que una vida individual es la coincidencia accidental de sólo un ciclo de vida, con sólo un fragmento de la historia.

La superación de esta etapa, es decir, la consecución de la integridad, hace que la muerte pierda el carácter atormentador que tiene en nuestra sociedad.

Por el contrario, la desesperación expresa el sentimiento de que ahora el tiempo que queda es demasiado corto para intentar otra vida y para probar caminos alternativos hacia la integridad. La persona que no logra esta integridad y se encuentra desesperada, siente que ha desperdiciado su vida.

Así pues, desde la perspectiva de Erikson, la persona que ha logrado la integridad es aquella que acepta de manera responsable la vida tal y como ha vivido.

Esta personalidad "generadora" e "integrada" es el camino, según Erikson, hacia uno de los atributos más positivos susceptibles de ser alcanzados en esta última etapa de la vida: la sabiduría. Para Erikson  la sabiduría consiste en la aceptación de la vida, la percepción de que uno ha vivido poniendo "las mejores intenciones" y la preocupación por los intereses comunes y no personalistas. Ryff , partiendo de los conceptos propuestos por Erikson, formula un modelo de síntesis de desarrollo personal, en seis dimensiones o criterios de bienestar personal cercanos al concepto de sabiduría. Las cinco primeras (aceptación, relación positiva con los otros, autonomía, dominio del ambiente y propósito en la vida) representan estados ideales finales de la persona de funcionamiento pleno y constituyen metas para el completo desarrollo. La última, crecimiento personal, según Ryff, es una cualidad que tiñe a las demás, ya que el desarrollo óptimo requiere no sólo lograr estas cualidades, sino también que se continúe desarrollando el propio potencial, creciendo y expandiéndose como persona.

Como conclusión a estos trabajos, según Ryff, se pueden diferenciar ciertas dimensiones de personalidad y bienestar (por ejemplo generatividad, integridad, domino del ambiente y, en menor medida, autoaceptación y autonomía) respecto a las cuales los sujetos experimentan cierto progreso "evolutivo" consistente. Estas dimensiones son cercanas al concepto de sabiduría, a partir de lo cual se podría especular acerca de la posible relación que existe entre la consecución de la sabiduría y la satisfacción personal.

 

·         Erikson EH. Infancia y Sociedad. Buenos Aires: Hormé. 1970.

·         Erikson EH. El ciclo de vida completado. Buenos Aires: Paidós. 1985.

·         Ryff CD. Happines is everything: or is it? Explorationson the meaning of psychological well-being. Journal of Personality and Social Psychology, 1989; 57: 1069-81.

·         Ryff CD. Possible selves in adulthood and old age: A tale of shifthing horizons. Psychology and Aging, 1991;

6(2):286-95.

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