La vejez no debe ser un
impedimento para ser feliz. Por el contrario, puede ser un motivo para
decidirse a "ser felices, aquí y ahora".
Pero, en realidad, es
posible envejecer en muy buenas condiciones, si tratamos de mantener en el mejor
estado posible los aspectos clínico, funcional, mental, social y espiritual de
la persona. En otras palabras, se puede envejecer con buena salud y acompañado,
si nos preocupamos de prevenir las enfermedades, de ejercitar el cuerpo y la
mente, y de cultivar las relaciones sociales y personales. Es fundamental, eso
sí, que todas estas medidas comiencen mucho antes de que aparezca el deterioro.
Prevenir las enfermedades es
la clave para conseguir una vejez saludable, sin enfermedades que alteren la
calidad de vida. Una buena prevención implica autocuidado, es decir, la
obligación individual de conocer y poner en práctica las medidas para preservar
la propia salud (prevenir la aparición de enfermedades, alcanzar grados de
independencia ante a una incapacidad originada por una enfermedad, etcétera).
Prevenir las caídas y
mantenerse activo e independiente permite al adulto mayor mantener al máximo la
capacidad de realizar actividades básicas e instrumentales de la vida diaria,
como desplazarse, vestirse, cocinar, y poder usar el teléfono, entre otras
actividades.
Con el paso de los años, es
inevitable que disminuya la capacidad mental y que se pierda ligeramente la
memoria. Ejercitar la mente es fundamental para conservar la cabeza en la mejor
condición posible y así mantener la autosuficiencia social y la capacidad de
tener contacto intelectual con otras personas. Para lograrlo es recomendable
leer, mantenerse informado a través de los medios de comunicación, conversar, y
participar en programas de entrenamiento de la memoria. Estos últimos están
disponibles en la mayoría de los centros municipales para el adulto mayor.
Cultivar las relaciones
sociales y personales es la única forma de permanecer integrado en la sociedad,
y así evitar el aislamiento y la soledad. Para lograrlo es imprescindible
mantener y crear nuevas amistades y relaciones, y fortalecer los lazos familiares.
En este sentido, puede ser muy beneficioso aprovechar los recursos sociales
disponibles, como centros de convivencia, centros culturales y/o espacios
recreativos que faciliten la integración del adulto mayor en la comunidad.
Tercera
edad (en línea). Disponible en:
http://www.lafacu.com/apuntes/sociología/terc_edad/default.htm.
http://www.lafacu.com/apuntes/sociología/terc_edad/default.htm.
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