"Nuestros miedos no son más que un
estado mental" (Napoleon Hill)
"A menudo nuestros miedos superan a
nuestros peligros" (Anónimo)
“Es importante recalcar, que dentro
de los miedos más importantes, que todos tenemos, hay dos que están presentes
en la mayoría de las personas mayores. Curiosamente, no es el miedo a la
muerte, sino al sufrimiento cuando ésta se acerca, particularmente al dolor
físico, y por sobre todo está el temor a ser dependiente y no poder valerse por
sí mismo. El ser una carga literalmente aterroriza a las personas de edad
avanzada”,
El principal miedo en las personas
mayores es el miedo a la dependencia, al no poder autovalerse y tener que
depender de otros para realizar las actividades de la vida diaria. Dentro de
este miedo aparece ser una carga para los hijos o cónyuge.
También aquí se podrían situar los
miedos a déficits sensoriales como perder la visión o la audición y los miedos
relacionados con la movilidad, como estar postrado o tener que usar ayudas
técnicas como bastón o andador. Los cambios en la funcionalidad se pueden dar por
dificultades a nivel físico o a nivel mental.
Otro gran temor de las personas
mayores es la pérdida de la memoria y la capacidad de decisión, lo que conlleva
a tener que delegar algunas actividades instrumentales de la vida diaria como
la conducción de automóvil, el manejo de las finanzas y la medicación. La
condición anterior lleva a un nivel de vulnerabilidad importante cuando el
soporte social no es el adecuado, y la persona debe confiar en personas ajenas
a sus seres queridos para temas tan importantes como el manejo de su patrimonio
o medicación.
Estudios nacionales e internacionales
hablan de las enfermedades más temidas por las personas mayores, serían la
Demencia, específicamente la tipo Alzheimer, el Cáncer y las enfermedades
neurológicas relacionadas con la pérdida de la movilidad.
NO dejemos que estos miedos estén influidos por la cultura,
el grado de soporte social, el conocimiento de la enfermedad y la experiencia
pasada, la pérdida de la independencia, el considerar ser una carga en la
familia, la pérdida del control por deterioro físico o mental de no poderse
librar del dolor, la pérdida la conciencia por sedación, de ser olvidado
fácilmente, sufrir indignamente, o la recurrencia de pensamientos de morir solo
o sin nadie que lo quiera, porque muchas veces son estos los miedos que nos impide
avanzar y a seguir hacia adelante.
• Arce, H.. Contreras, P.. Gutiérrez, B.. La vejez (en línea). Disponible en: http//www.udec.cl/-ivalfaro/apsique/desa/vejez.html#pv.
Buen mensaje, el miedo a la muerte o al sufrimiento son comprensibles, pero ¿serían menores si tuviéramos la certeza de que cuando lleguemos a la vejez, contemos con el soporte humano que nos facilite el tránsito por esa última etapa de la vida?
ResponderBorrarLa vejez muchas veces es sinónimo de soledad, y por ende origina miedo e incertidumbre en todos. Creo que esto seria un gran tema para todos los psicólogos y futuros psicólogos el hecho de servir como soporte a esta población que regularmente queda olvidada hasta por su propia familia.
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